RAUL ROBAINA CABRERA...

Dicen que los días de lluvia son tristes, soñolientos que llaman a la melancolía para que se adapte junto a nosotros y seamos dos en uno. Dando un paseo por el pasado, recuerdo mis primeras lluvias, fueron junto a mi infancia los días más alegres y tristes que he vivído nunca. En aquel internado viejo y posmodernista de los años 80. Allí, junto a mi mejor amigo, un chico rubio, asalvajado por la vida, noble y sincero que hizo que los primeros y mis últimos días de aquel internado fueran maravillosos. A él, que en aquellas soles y aquellas lunas me daba ánimos y me hacía sonreir, a él, le dedico estas palabras, por si algún día, el destino nos vuelve a poner en camino. A ese niño desaparecido, que ya será todo un hombre, a tí.... Raúl Robaina Cabrera. Espero que la vida haya sido agradecida contigo y que hayas pasado por muchas mas lluvias agradables.

Los mejores...Gracias