Consumiéndose...


Se consumía por dentro, sentía encogída las entrañas hasta dejarla sin fuerzas, exhausta, sin aliento; casí una convertida en una piel no apta para la caricia ... que dura es la angustia que tiene algo de muerte incompleta y como si estuviéra detenida en ese preciso instante en que exhalamos el último aliento.... Y ahí nos deja como en una eterna conciencia del fin, sin saber si estamos vivos o muertos hasta que alguien hecha tierra sobre nuestros corazones.... Ahora sólo quedaba en su cara una triste mirada....suplicando la clemencia de alguna mente, la dispensa de alguna daga o la misericordia de alguna alma que arda también en llamas.....

Los mejores...Gracias